El MFC se funda a orillas del río de la Plata en Argentina en unas
reuniones iniciales y se extiende por Latinoamérica gracias al carisma
apostólico y al esfuerzo misionero de tres matrimonios Uruguayos: Los
Sonreirá, los Gelsi y los Gallinal y del Padre Pedro Richards quienes lo
propagaron por todo el continente.
En junio de 1957 se reúne en Montevideo, Uruguay, un grupo de
matrimonios y asesores de 7 países realizando el Primer Encuentro
Latinoamericano y la Primera Asamblea de Presidentes en la que se acordó
la creación del Secretariado para Latinoamérica (SPLA).
En agosto de 1964, pasa el Secretariado para Latinoamérica a los
Mexicanos José y Luz Álvarez Icaza, quienes asisten posteriormente como
auditores al Concilio Vaticano II.
En 1968 con motivo del Congreso Eucarístico y del viaje de Su Santidad
Pablo VI a Colombia, se realizan las reuniones latinoamericanas en estas
mismas fechas y lugar en forma extraordinaria por la magnitud del
evento.
A lo largo de las reuniones Latinoamericanas. el Movimiento Familiar
Cristiano ha asumido en la Fe los cambios de la familia y de la Iglesia,
los cuales le han servido de reflexión y actualización y así poder
afrontar con una actitud positiva los nuevos desafíos de la familia.
El MFC fue en América Latina un Movimiento pionero como contribución de
los laicos a la pastoral familiar y hoy, gracias a Dios y en parte al
MFC existen muchos institutos, movimientos y grupos en las que colaboran
familias que se formaron y trabajaron en el MFC.
EL MOVIMIENTO FAMILIAR CRISTIANO EN EL MUNDO
El MFC en el mundo se integra en una “Confederación Internacional de
movimientos Familiares Cristianos” (CIMFC) en la cual están: